FOOTBALL

MAPAArquitectos-MarcosParga-Football-02


FÚTBOL (del campo de juego al campo de batalla)
Artículo publicado en “Paisajes Internos”, catálogo del Pabellón de España en la VIII Bienal de Venecia 2002


INTRODUCCIÓN

FÚTBOL:  Deporte practicado entre dos equipos de 11 jugadores cada uno, que disputan el balón con los pies y tratan de introducirlo en la portería contraria siguiendo unas determinadas reglas que integran los siguientes elementos:

Protagonistas

El terreno de juego es un CAMPO de unas determinadas dimensiones, con líneas que establecen loslimites (línea de medio campo, área de castigo, portería).
El balón: con un peso, perímetro, presión y material determinado.
El arbitro y jueces de línea: son los jueces del partido y su tarea es hacer respetar el reglamento y sancionar a quien comete faltas con amonestación (tarjeta amarilla) o expulsión (tarjeta roja).
El equipo: el fútbol se juega 11 contra 11, que se dividen en:
Portero: el único que puede utilizar las manos
Defensa: salvaguardan la integridad de la portería
Ataque: su tarea es introducir el balón en la portería contraria
Centro del campo: apoyan a las otras dos según el momento del juego
El entrenador: diseña los esquemas tácticos e interpreta el partido y su correcto desarrollo, tomando las contramedidas oportunas.
El gol: sin gol no hay fútbol. El resto son solo instrumentos y medios para marcar gol.

Reglamento

El balón se toca con todo el cuerpo menos con los brazos.
El objetivo es introducir el balón en un rectángulo cerrado protegido por un atleta que puede usar las manos.
Para conseguir este objetivo es preciso no cometer incorrecciones, pues se convierte en objeto de sanción.
Las faltas: la mano, la carga al contrario, la zancadilla, el agarrón, el empujón, el juego peligroso, el estorbo en la lucha aérea…

La técnica

Correr, golpear, tocar, controlar el balón.
Sensibilidad al contacto con el balón, coordinación del cuerpo, lucidez en la elección de la jugada.
El pie: debe ser sensible para sujetar la pelota, controlarla y golpearla.
La cabeza: los pies hacen lo que la cabeza quiere, hay una serie de “imputs” acompañados de reflejos condicionados, de modo que los músculos se tensan, el cuerpo se predispone para un determinado gesto atlético que al fin hace que el impacto del balón llegue a un determinado punto. Es determinante la valoración rápida de las oportunidades que la situación del campo presenta [situaciones siempre distintas].

El entrenamiento

Control de balón, peloteo, el pase, el tiro, el ritmo, el taconazo, el pase de exterior, el pase de puntera, la parada con el interior del pie o con el pecho…
El pase: centro, interno, tiro largo, bombeo.
Tiro a puerta: balón parado, en carrera, de empeine, chilena, cabezazo.
La defensa del balón, el túnel, el robo del balón, la carrera con o sin balón.
El portero: colocación, el bloqueo, la estirada, el saque…

Las primeras lecciones del entrenador

“El fútbol consiste básicamente en cuatro cosas:
1º. Cuando tienes la pelota debes ser capaz de pasarla correctamente,
2º. Cuando te pasan la pelota, debes tener la capacidad de controlarla. Si no controlas tampoco puedes pasarla,
3º. No basta con tener el balón, hay que saber que hacer con él,
4º. El fútbol es un deporte que implica muchos fallos, y en el que los errores pueden llegar a tener tanta trascendencia como los aciertos”.

NUDO

Hemos elegido este deporte porque todos en algún momento hemos visto o asistido, o incluso participado en un partido de fútbol, pero podríamos haber analizado cualquier acontecimiento social espontáneo, cualquier situación cotidiana y sencilla en la que descubrir la complejidad de las interacciones sociales en el espacio para explicar los ejercicios previos a nuestra labor de arquitectos.

Esta familiaridad buscada nos permite leer la anterior enumeración desde la perspectiva que nos da el conocimiento de la actividad analizada, y su inocencia y simplicidad nos alejan intencionadamente de lo que realmente nos interesa del Fútbol: no son las estrategias del juego, ni sus reglas aprendidas mediante la repetición y automatización en los entrenamientos, sino la existencia de las mismas, que junto con la espontaneidad y las pautas de actuación aprendidas hacen que un jugador sea capaz de reaccionar y tomar una decisión ante una situación nueva e irrepetible. Nos interesa tomar conciencia de que este forma parte de un equipo donde conoce las subjetividades de los demás, como reaccionan y donde cometen errores. Nos interesa el juego.

Somos conscientes de que el Fútbol en esencia es muy simple, pero se complica en el momento en que se pone en práctica, por lo que asimilamos estas acciones a un gran campo de datos donde estudiamos las estrategias de movimiento, los flujos de ocupación en el espacio, los flujos de acciones, para encontrar las reglas subyacentes, las coreografías que se originan en torno a la espontaneidad. Es nuestro particular campo de entrenamiento que nos permite movernos dentro de cualquier disciplina sin olvidar el objeto último de nuestro trabajo.

DESENLACE

La actividad de nuestra oficina básicamente gira en torno a la Arquitectura. Pero nuestros proyectos explican procesos desde variables que no son meramente materiales, sino socioculturales, sensoriales, programáticas, caprichosas o personales, económicas, políticas, constructivas, psicológicas, y cuentan un poco de todo aquello que nos preocupa, nos motiva o provoca, nos imponen o nos disgusta.

Hemos aprendido a solucionar problemas, a dar respuestas sencillas para resolver situaciones complejas, a ser capaces de cambiar decisiones después de creer que eran definitivas, a convencernos antes de convencer al cliente. Nos hemos aprovechado del tiempo que hasta ahora hemos tenido para desarrollar los proyectos, lo que nos ha permitido en cada uno estudiar las situaciones preexistentes, los objetivos, el solar, el cliente, el presupuesto, la normativa, el programa,…

Todo lo anterior nos conduce a un proceso que automáticamente genera cambios que incluso afectan a las condiciones de partida. El resultado final aparece difuso tras la ultima de una serie de mutaciones que han sido activadas por la incorporación de nuevos agentes asumidos interesadamente como material de proyecto, como desafíos positivos que nos predisponen a la variación y nos obligan a adoptar nuevas posturas con la misma rapidez (o lentitud) con que varían las condiciones sociales o tecnológicas en nuestro entorno.
Otro condicionante de partida que nunca perdemos de vista es nuestro objetivo final: construir, saltar al campo. Ultima etapa en la que abandonamos lentamente la teoría para pasar a la práctica y que al estar siempre presente hace que nuestro trabajo se encuentre pegado a la realidad, buscando obsesivamente el cuerpo a cuerpo con la obra construida. Sabemos que el proyecto no es algo cerrado, que durante la construcción (sobre todo si esta se alarga en el tiempo) surgirán nuevos itinerarios entre los que tendremos que elegir, e incluso hacerle sitio a aquellos que vendrán impuestos.

Tratamos de alcanzar un grado de flexibilidad que nos permita renunciar a un final platónico para nuestros proyectos, sustituido por la intensidad de un proceso largo que necesita la participación activa de la gente que finalmente los usa para poder ser analizado. Solo así nuestro trabajo se hará evidente.